El Proyecto

Huertos escolares ecológicos

Contexto

Últimamente no resulta extraño leer o escuchar en la calle, en el trabajo o en los medios de comunicación, que estamos en crisis. Desde este contexto, en el que estamos inmersos/as, cuesta entender su verdadero alcance y sus dimensiones. Podemos hablar de crisis política, energética, ecológica, social, de cuidados o crisis alimentaria pero lo importante, desde nuestra perspectiva, es saber cómo afecta a nuestra vida cotidiana y qué alternativas podemos plantear para transformar esta situación.

Nuestra propuesta de reflexión y cambio se centra en la alimentación, que es un ejemplo claro de como los procesos de producción, distribución y consumo de alimentos, lo que se conoce como sistema agroalimentario, tienen repercusiones a nivel económico, social y ambiental. Comemos todos los días, al menos tres veces al día, y no solemos paramos a pensar qué comemos, de dónde viene, quién lo produce ni cómo lo produce. En los últimos 40 años hemos pasado de una alimentación muy vinculada al entorno más cercano, de temporada, sin fertilizantes ni productos químicos y basada en la transformación diaria de productos frescos, a una alimentación crecientemente industrializada dependiente de combustibles fósiles. Las tiendas, los supermercados, nuestras despensas y neveras se han llenado de alimentos nuevos y más elaborados, como productos enlatados, congelados o precocinados. En definitiva, hemos cambiado nuestra manera de alimentarnos sin ser conscientes de qué consecuencias tiene esto para nuestro cuerpo, otras personas o nuestro planeta.

El sistema agroalimentario se trata de un sistema basado en exportaciones y libre comercio, sometimiento del manejo campesino de los recursos naturales a la lógica del mercado, dependencia de los combustibles fósiles no renovables y fomento de la especulación de las materias primas, uso masivo de recursos sin límite, acumulación de la tierra en grandes empresas, uso de semillas genéticamente modificadas e híbridas, etc. En el ámbito social, ha supuesto la explotación de la clase jornalera especialmente de mujeres y migrantes y la pérdida del conocimiento local campesino para el manejo y gestión de las huertas. Es un modelo que prima la cantidad en la producción subordinando la calidad de los alimentos, con las consecuencias para la salud que ello conlleva.

Frente a este panorama desolador, surgen como respuesta experiencias en diferentes partes del mundo, como La Vía Campesina que agrupa a millones de campesinos/as, pueblos sin tierra, indígenas, migrantes y trabajadores/as agrícolas de todo el mundo. Estas iniciativas defienden la agricultura ecológica y sostenible a pequeña escala como un modo de promover la justicia social y la dignidad. En este contexto de reivindicación por la tierra y recuperación de la agricultura local, surgen en muchas regiones del mundo los huertos urbanos ecológicos.

Andalucía no se queda atrás, y desde el año 2000 han sido numerosas las iniciativas de huertos urbanos ecológicos surgidas, con objetivos distintos (autogestión, desarrollo local, integración social, educación ambiental...), surgidas desde diferentes sectores (ayuntamientos, asociaciones de vecinos/as, AMPAS...) e insertas en contextos diversos (parques públicos, espacios degradados, escuelas...). Desde ese año, la demanda de huertos urbanos por parte de la ciudadanía fue creciendo y empiezan a exigir a la Administración la cesión de tierras para la puesta en marcha de estos proyectos. Como ejemplo, en Sevilla se impulsaron huertos en los barrios de San Jerónimo, Alcosa, Torreblanca y el Huerto del Rey Moro, en el Casco Histórico.

Ante esta problemática global y con los huertos urbanos como respuesta local por parte de la sociedad civil, los huertos escolares ecológicos nos parecen a su vez contexto perfecto para abordar la Agroecología y la Soberanía Alimentaria en los centros educativos. Y esto se refuerza en el contexto andaluz, donde tradicionalmente se ha vivido de la agricultura y donde estos huertos suponen una demanda real de la cuidadanía.

 

Objetivos del proyecto

 

  • Generar espacios de acción-reflexión en los centros educativos públicos anda- luces entorno al huerto escolar ecológico como herramienta educativa.
  • Promover el contacto con la tierra y el entorno natural de toda la Comunidad Educativa (familias, profesorado y alumnado) mediante el manejo de la huerta desde las perspectivas de la Agroecología y la Soberanía Alimentaria.
  • Reflexionar conjuntamente sobre las repercusiones socio-ambientales de nuestros actos cotidianos (tales como la alimentación) desde un enfoque crítico y sistémico.
  • Facilitar la comprensión en el profesorado y el alumnado del Sistema Agroalimentario Actual en el mundo globalizado y las desigualdades que provoca.
  • Promover hábitos alimentarios saludables de productos locales, ecológicos y de temporada en la Comunidad Educativa.
  • Generar espacios de encuentro, tanto físico como virtual, y de trabajo cooperativo de toda la Comunidad Educativa.
  • Favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumnado con diversidad funcional y/o dificultades en el aprendizaje, conducta, integración y comunicación.
  • Introducir el enfoque de género en todas las actividades que se realicen durante el proyecto.
  • Impulsar el desarrollo de habilidades para la participa- ción y la solidaridad en la Comunidad Educativa.
  • Desarrollar los contenidos curriculares es- pecíficos y facilitar su conexión con materias transversales (Educación para el Desarrollo, Educación Ambiental y Educación para la Salud).
  • Capacitar a los centros educativos públicos andaluces para una autonomía en el futuro en el mantenimiento de los huertos creados y del programa educativo generado.

 

Grupos implicados

EL ENJAMBRE SIN REINA

Dos personas técnicas de educación ambiental que se en- cargarán durante todo el curso escolar de la coordinación, seguimiento y asesoramiento del proyecto. Para los casos en los que sea necesario la construcción física de los huer- tos escolares, contaremos con una persona dedicada en exclusivo a ello. También aportará los/as monitores que sean necesarios/as para las salidas y encuentros, así como para guarderías para la reuniones, si fueran necesarias.

CENTROS EDUCATIVOS

Además de la participación más o menos generalizada de todos los niveles, concertaremos a principio de curso al profesorado involucrado directamente, que serán entre 2 y 4 personas por centro, con las que trabajemos, asesorare- mos, y realizarán las intervenciones con el alumnado de tercer ciclo de primaria. Del mismo modo, aunque consideramos que la totalidad del alumnado del centro son destinatarios/as que se beneficiarán del proyecto, nuestro alumnado invo- lucrado directamente serán los/as alumnos/as de 5º y 6º. Por tanto, hay acciones, como el mantenimiento del huerto escolar, donde el compromiso será a nivel de centro, y otras, como El Encuentro final o intervenciones educativas, donde se contará con el profesorado y alumnado involucrado directamente.

FAMILIAS

Concebimos el aprendizaje en el huerto como un proceso en el que resulta imprescindible el apoyo de toda la comunidad educativa. La participación e involucración de las familias en el proyecto es esencial. Las familias deberán trabajar en equipo con el centro educativo para asegurar el mantenimiento y el cuidado de la compostera, como se explica en esta guía, así como en todas las actividades del huerto que quieran involucrarse. Para ello, se acordarán en el centro la forma de organización y coordinación que mejor se ajusten a la realidad de cada centro. Además, invitaremos a algún representante de las familias del centro a la excursión que realicemos a una experiencia agroecológica de la localidad.

Actividades

 

  • Reunión con el profesorado
  • Asesoramiento al profesorado
  • Creación de materiales didácticos
  • Construcción del huerto escolar (en aquellos centros que no posean)
  • Mantenimiento del huerto escolares
  • Creación de la compostera
  • Alimentación y mantenimiento de la compostera
  • Reunión con las familias
  • Asesoramiento a las familias
  • Plataforma web del programa
  • Taller del Enjambre sin Reina con el alumnado de 5º y 6º
  • Actividades del profesorado con el alumnado de 5º y 6º
  • Visita a experiencia agroecológica
  • Encuentro final de todos los centros implicados

 

 

Enjambre sin Reina

Centro Educativo

Familiares

Reunión con el profesorado

Organiza y dirige

Profesorado* asiste

 

Asesoramiento al profesorado

Actividad constante

 

 

Construcción del huerto escolar

Dirige y ejecuta

 

 

Mantenimiento del huerto escolar

 

Se compromete

Apoyo (hincapié en vacaciones)

Creación de la compostera

Dirige y ejecuta

 

 

Mantenimiento de la compostera

Asesora

Se compromete

Encargados/as, a través del alumnado

Reunión con AMPA o familias

Organiza y dirige

 

Asistencia

Taller del EsR con el alumnado

Organiza y ejecuta

 

 

Plataforma web del programa

Crea y gestiona

El profesorado participa e intercambia experiencias

 

Elaboración de material didáctico

Creación y subida al espacio web

 

 

Actividades con el alumnado

 

Profesorado realiza, al menos, 4 sesiones

 

Visita a experiencia agroecológica

Organiza y coordina

Profesorado asiste

Asiste representación

Encuentro final

Organiza y coordina

Profesorado asiste

 

 

Guías para el profesorado