CEIP Gloria Fuertes - Castilleja de la Cuesta

El CEIP Gloria Fuertes se encuentra en el Aljarafe, en una barriada de Castilleja de la Cuesta, Nueva Sevilla, de la provincia de Sevilla, a tan solo 7 kilómetros de ésta. Siendo ésta una localidad con un poder adquisitivo medio-bajo.


El núcleo urbano lo vemos dividido en dos partes, el tradicional y la Barriada de Nueva Sevilla. Nuestro centro se encuentra en esta última, la cual fue construida hace más de 30 años. “...con fisonomía propia de la época del desarrollismo de los años 70, posee edificios altos, trazado irregular de las calles alrededor de plazas vecinales y un núcleo central organizado alrededor de una gran plaza” (Ayto. Castilleja de la Cuesta). Debido a la alta densidad de edificación y por lo tanto de población, los servicios existentes no pueden dar respuesta a todas las necesidades de dicha población y en especial a las de los más jóvenes. También el entorno es muy pobre medioambientalmente, el espacio público lo ocupan en gran parte calles con coches aparcados en segunda fila, con pozas zonas verdes, la más importante el llamado “Parque Verde” en el que llevamos a cabo una reforestación el curso pasado.


La población también se caracteriza por ser poco estable, ya que existe una renovación constante debido a que gran parte de esta, busca una mejora socioeconómica y esto implica un desplazamiento a nuevas zonas, y a un continuo repoblamiento. Actualmente nuestro centro cuenta una población de más de 16 nacionalidades distintas.


Cuando hablamos del nivel socioeconómico, podemos decir que es medio-bajo, de trabajadores y trabajadoras del sector servicio principalmente.


El centro dispone de varios patios con algo de arboleda, pero acarreaba cierto nivel de abandono, así como de un huerto escolar.


El clima de convivencia en el centro es bueno, aunque el alumnado arrastra hábitos externos de impulsividad y falta de recursos para solucionar conflictos.


El alumnado por lo general cumple las normas, aunque existen en el centro diversos mecanismos para asegurar el cumplimiento de las mismas: vigilantes del recreo, aula de convivencia, mediación, reuniones de delegados de clase.


En el centro se trabajan aspectos emocionales y valores como la autoestima, las relaciones entre iguales, la cooperación, solidaridad, el miedo, etc.


En relación con las familias nos encontramos con diferentes grados de implicación en la actividad del centro y en los aprendizajes del alumnado. Existe un sector de familias con una alta participación en la vida del centro, que aportan valor añadido por su colaboración en las actividades que se llevan a cabo. Estos aportan no sólo su trabajo sino su experiencia, bagaje personal y conocimiento a una comunidad educativa con mucha potencialidad.