CEIP Blas Infante

El Centro se encuentra situado en el Polígono Norte, delimitado por las barriadas: Carrasca, Hermandades del Trabajo, Villegas, Los Príncipes y Parque Norte. Se encuentra separado de estas barriadas por grandes avenidas, que los vecinos perciben como fronteras que es peligroso cruzar, sobre todo al anochecer.

La población del barrio Polígono Norte procedía de barriadas periféricas: Pajaritos, Madre de Dios, Santa Teresa, Candelaria, San Jerónimo… En principio las viviendas fueron destinadas para funcionarios, pero para evitar el chabolismo se adjudicaron a las familias más necesitadas.

Próximo al Polígono Norte se encuentra un suburbio llamado “El Vacie“, donde las personas viven agrupadas en casas prefabricadas y chabolas.

En el barrio actualmente residen también bastantes familias inmigrantes, sudamericanas, subsaharianas, marroquíes y de Europa del este, con lo cual el porcentaje de alumnos/as con dificultades lingüísticas y de adaptación social ha aumentado considerablemente.

Las diferencias socioeconómicas de las familias que componen la comunidad educativa de nuestro Centro no está en nuestra mano poder resolverlas, pero si desarrollar todas aquellas medidas de carácter compensatorio que nos sean posibles para solventar las diferencias.

Así empieza nuestra historia hace ya mucho tiempo, como en los cuentos, con un grupo de maestros y maestras que creían que las condiciones socioeconómicas de sus alumnos y alumnas, las diferencias culturales y el barrio en el que vivían, no podían servir de excusa para no conseguir la educación que todos y todas deseaban.

Querían ser una escuela capaz de trabajar con esa heterogeneidad haciendo de la misma un factor de enriquecimiento para poder así dar una respuesta de calidad a las familias.

Esto produjo en el Claustro una profunda reflexión y debate, decidieron que su proyecto educativo debía tener la capacidad de transformar, no solo la escuela, sino su entorno: las familias, el barrio…

Decidieron abrir la escuela a las familias y a su entorno para que les ayudaran a conseguir lo que imaginaban.

Y ahora soñamos, como en los cuentos, con un final feliz, con ser una verdadera Comunidad de Aprendizaje.

Dentro de nuestros sueños estaba la creación del HUERTO ESCOLAR. Así comenzó nuestro proyecto.